l'aventura continua

Al seu costat, els temps passa submergit en mars plens d'il.lusions, de somriures, de somnis, de preguntes, a vegades (i només a vegades), innocents. Talment com si ens trobéssim en un petit conte...

"Hace millones de años que las flores tienen espinas y hace también millones de años que los corderos, a pesar de las espinas, se comen las flores. ¿es que no es cosa seria averiguar por qué las flores pierden el tiempo fabricando unas espinas que no les sirven para nada? ¿es que no es importante la guerra de los corderos y las flores? ¿No es esto más serio e importante que las sumas de un señor gordo y colorado? Y si yo sé de una flor única en el mundo y que no existe en ninguna parte más que en mi planeta; si yo sé que un buen día un corderillo puede aniquilarla sin darse cuenta de ello, ¿es que esto no es importante? (...) Si alguien ama a una flor de la que sólo existe un ejemplar en millones de estrellas, basta que las mire para ser dichoso. Puede decir satisfecho: Mi flor está allí, en alguna parte... ¡Peró si el cordero se la come, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran! ¡Y esto no es importante!" (fragment del llibre El petit princep. Antoine de Saint-Exupéry) 

Al seu costat, tot es qüestionable, han arribat amb valentia, els límits són abatuts per la força de la seva imaginació. El temps juga al seu favor i la rebel.lia a flor de pell...  

"Al final me desnudé y me metí en la cama. Tenia ganas de rezar o algo así, peró no pude hacerlo. Nunca puedo rezar cuando quiero. En primer lugar porque soy un poco ateo. Jesucristo me cae bien, pero con el resto de la Biblia no puedo. Esos discípulos, por ejemplo. Si quieren que les diga la verdad no les tengo ninguna simpatía. Cuando Jesucristo murió no se portaron tan mal, pero lo que es mientras estuvo vivo, le ayudaron como un tiro en la cabeza. Siempre le dejavan más solo que la una. Creo que son los que menos trago de toda la Biblia. Si quieren que les diga la verdad, el tío que me cae mejor de todo el Evangelio, además de Jesucristo, es ese lunático que vivía entre las tumbas y se hacía heridas con las piedras. Me cae mil veces mejor que los discípulos. Cuando estava en el colegio Whooton solía hablar mucho de todo esto con un chico que tenía su habitación en el mismo pasillo que yo y se llamaba Arthur Childs. Era cuáquero y leía constantemente la Biblia. Aunque era muy buena persona nunca estábamos de acuerdo sobre esas cosas, especialmente sobre los discípulos. Me decía que si no me gustaban es que tampoco me gustaba Jesucristo. Decía que como El los había elegido, tenían que caerte bien por fuerza. Yo le contestaba que claro que El los había elegido, pero que los había elegido al aliguí, que Cristo no tenia tiempo de ir por ahí analizando a la gente. Le decía que no era culpa de Jesucristo, que no era culpa suya si no tenía tiempo para nada. Recuerdo que una vez le pregunté a Childs si creía que Judas, el traidor, había ido al infierno. Childs me dijo que naturalmente lo creía. Ese era exactamente el tipo de cosas sobre el que nunca coincidía con él." (fragment del llibre El guardián entre el centeno. J.D. Salinger)
 
la vinya El Conill de la varietat Trepat prop de Barbera de la Conca

Al seu costat, vam viure la primera rave del vi. Pocs mesos després, patint un fred de mil dimonis, ens van mostrar el seu projecte en un espai compartit i com amb totes les ganes del món posaven al mercat les seves primeres botelles de vi (podeu llegir aquí). Avui, tornem al seu costat, perquè han posat en marxa el seu propi celler a Pira. Parets on es respira la passió que senten pel món del vi i l'enamorament que és té un per l'altra. El silenci ple de bogeria de l'Albert. El somriure i els ulls brillants d'una Mariona que sempre toca de peus a terra. Fa uns anys conquerien Catalunya, avui New York. I el que els queda... Succés Vinícola trepitja fort!

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